![]() |
|
|
¿Quién Vengará A Los
Vengadores? |
| |
![]() |
|
por Carlos Actualmente, cuando la televisión no hace otra cosa que hablar de sí misma y el autobombo ocupa una categoría menor dentro de los problemas éticos a los que nos enfrentamos; hoy, que el voyeurismo sacó carné de normalidad y es lícito gastar kilómetros de cinta filmando a la gente mientras va al baño, resulta extraño comprender que no haya ni un sólo remanente fílmico de Los Vengadores que permita hacer un buen documental sobre la serie. Sin embargo, la cosa no es tan difícil de entender si nos retrotraemos un poco.
Para aquellos que conocimos a Los Vengadores durante sus primeras emisiones en Argentina, a finales de los '60, la experiencia del paso del tiempo ha sufrido una transformación más claramente discernible que para los nacidos a la luz de la modernidad y el pragmatismo. No estoy hablando de diferencias generacionales, o de que "todo tiempo pasado fue mejor", sino de una modificación radical en la percepción subjetiva del paso del tiempo, que si bien afecta a todos por igual, guarda ciertos matices según la edad de nuestra relación personal con Cronos. Esta diferencia reside, principalmente, en que los más antiguos pudimos experimentar en carne propia un discurrir diferente de las agujas en el reloj que nos permite establecer comparaciones, aún cuando éstas sean siempre de carácter subjetivo (como lo es la propia naturaleza del tiempo). Es indudable, no obstante, que el vértigo y la fugacidad de nuestra vida contemporánea han cambiado la percepción del presente en nosotros, tanto sea en niños como en ancianos. Dada la actual naturaleza efímera de todo lo que vivimos y creamos, nuestra conciencia del futuro y el porvenir también se ha modificado. Cuando el hoy se nos escurre como arena entre las manos, mañana es la única conjugación que nos brinda un poco de sosiego. No Dejes Para Mañana Lo Que Puedas Hacer Hoy
A diferencia de hoy, en que las producciones de backstage y making-off son más prolongadas, frecuentemente tan costosas y generalmente más interesantes que las producciones originales, en tiempos de Los Vengadores no se documentaba nada. ¿A quién se le iba a ocurrir gastar un solo metro de película rodando los ensayos, los exteriores, alguna charla en los descansos? ¿Para qué? Lo único digno de atención era el producto final. El resto... ¿qué resto? Desde este punto de vista, y al margen de sus enormes deficiencias, "Avenging The Avengers" es un sano intento de poner remedio a este vacío y saciar nuestra legítima sed Vengadora, gestada durante años de aguante y militancia en los que apenas si pudimos encontrar una mísera fotito de Diana Rigg para poner en el porta-retrato (después de todo, Los Vengadores es una serie que ha sobrevivido más debido al empuje de sus fans que a su actual popularidad en las pantallas). No obstante, y a pesar de nuestra buena voluntad, la experiencia de ver "Avenging The Avengers" nos deja insatisfechos, como a quien después de caminar por el desierto sólo se le da de beber agua salada. Lo Breve, Si Breve, Dos Veces Breve Lo primero que nos frustra en "Avenging" es su extensión. El programa producido en 1992 para una serie semanal de documentales llamada "Without Walls" (Sin Paredes) tenía una duración original inferior a los treinta minutos. Con vistas a su edición en video, fueron incluídos algunos fragmentos de entrevistas dejados fuera de la edición original, redondeando una duración total de treinta y ocho minutos, lo que igualmente representa un magro tiempo para enterarnos de todo lo que nos gustaría saber sobre una serie producida ininterrumpidamente durante ¡ocho años! No obstante, si bien su brevedad conspira de entrada contra una realización de amplio alcance, los mayores problemas del documental residen en su falta de coherencia temática. En lugar de concentrarse en algún punto de interés propio de Los Vengadores (la femineidad, la relación hombre-mujer, etc.) los realizadores optaron por hacer una cronología de la serie... ¡en veinticinco minutos! El resultado de esta falla elemental en el diseño del documental (disponiendo de entrada con menos de tres minutos por temporada, en promedio) es previsible: hay en él muy poco de nada y el espectador se queda irremediablemente frustrado por este interruptus permanente. (continúa en la página siguiente) |
| Volver
arriba Tabla de contenidos |
El copyright del material escrito
pertenece a sus respectivos autores. Diseño Web y Arte Digital © 2008 - TheAvengers.TV |